Otra de las especies que moran las carreteras es la de los motoristas. También de la misma especie son los comúnmente llamados “moteros” y los “ciclomotoristas”. La verdad es que nadie me ha sabido explicar con claridad la diferencia entre “motero” y motorista. A mí me parecen exactamente lo mismo: delincuentes viales. Y estoy hablando en general. Seguro que en algún sitio existe un individuo de esta especie que es la excepción. Eso sí, tiene que estar muy escondido porque yo nunca he visto a ninguno. Debe ser como la aldea de Astérix y Obélix.
Esta gente siente un profundo desprecio por los demás usuarios de la vía (Esto me suena, ¿verdad 7483-DTC?). Les debe de “poner” adelantar, mejor si es por lugar prohibido. Son innumerables las ocasiones que he visto hacer estas maniobras. Ni isletas, ni líneas continuas, ni pasos de cebra, ni arcenes, ni límites de velocidad, ni semáforos, etc. Ante esto sólo se me ocurre una explicación a estos comportamientos delictuosos: les han regalado el carné de conducir y no saben ni siquiera las normas básicas de circulación. Bueno, también se los están regalando a todo el mundo, pero eso es otro tema del que hablaré largo y tendido.
Viendo esto todos los días, no me sorprende lo más mínimo la sangría que están padeciendo. Casi todos los días está muriendo alguno de estos especímenes, y si no muere es porque queda en silla de ruedas o postrado para siempre en una cama. Pero en lugar de sentarse y reflexionar entre ellos para tratar de buscar un remedio, van y dicen que la culpa es o de los conductores, de los quitamiedos y de las carreteras que están mal hechas. Nunca es por culpa de ellos. Y aquí nuevamente volvemos a las mismas excusas de siempre, excusas de mal pagador.
Pero la palma de sus reivindicaciones es sin duda el tema de los quitamiedos. ¿Por qué quieren que se cambien los quitamiedos de las carreteras?. ¿Para evitar lesiones graves en caso de salida de vía?. Esto es lo que dicen ellos, pero en realidad están escondiendo otra gran verdad: quieren que la carretera sea un circuito para poder correr más. Supongamos a uno de estos “tipiños” que va por una carretera con quitamiedos malos. Si es un ser más o menos inteligente diría: ojo, que si me meto una leche puede ser la última vez que vaya en moto. Y el “tipiño” va más despacio. Pero si sabe que la carretera tiene quitamiedos de los buenos, va a pasar de todo y le va a zurrar. ¿Por qué?. Pues porque esta historia no es nueva. Pasó exactamente lo mismo con el ABS, los airbag y demás cachivaches de seguridad. Se crea un falso un falso incremento de la sensación de seguridad, lo que lleva a circular más rápido. Lo peor de todo es que los políticos les están haciendo caso. Claro, son votos con los que hay que contar y si se nos muere uno es un voto menos.
Pero los ciclomotores son los peores. Aquí ya ni carné ni nada. Circulan por el medio, en paralelo, saltándose semáforos, etc. Pero la culpa no es de ellos. Es como darle una metralleta a un psicópata. La culpa es del que le da la metralleta, o sea la moto. ¿Culpa de los padres? Seguramente estos también sean delincuentes viales y pasen de todo. ¿Culpa de la DGT?. Estos miran para otro lado y ni se enteran. Y luego nos viene el Pere Navarro (tremendo inepto) con anuncios en la radio de que tengamos cuidado con ellos. Realmente denigrante. ¡No les deas la metralleta, hombre!.
Escrito por n550