Experiencia con un camión.

12-Enero-2009

Durante estos días me ha tocado utilizar mi carné “de primera” (antiguamente se denominaba así) a los mandos de un camión. La verdad es que conducir un camión es una experiencia que enriquece, y que además sirve para ver las cosas desde otros puntos de vista. Igual que se comprenden ciertas actitudes al volante de estos vehículos, también encuentras más argumentos en contra de otras actitudes (como las que describía en entradas anteriores, por ejemplo en “4916-DSP” o en “Un paseo por la A-6“).
Parece que muchos chóferes no son conscientes de las limitaciones que tienen los vehículos que conducen. Un camión para frenar necesita muchos más metros que un turismo aunque circule vacío. Por eso no puedo entender cómo se puede llevar un camión a un par de metros de distancia de la trasera de un turismo. El turismo siempre va a frenar mejor que el camión. Seguro que estos terroristas se preguntan lo siguiente “¿Por qué va a frenar el turismo que llevo delante si delante de él no circula nadie ni hay cruces próximos? Voy a pegarme a él para meterle miedo (terrorismo) para que ceda y pueda adelantarlo”.  Estos indigentes mentales no se dan cuenta de que existen incontables situaciones inesperadas que pueden hacer frenar al turismo: un animal, una persona, una mancha de aceite, una señal, una avería mecánica, etc… Lo peor de esta situación es que dejan al conductor del turismo con muy poco margen de maniobra para frenar, es decir, están limitando la libertad del conductor del turismo, de ahí que yo los denomine fascistas viales. No es ningún insulto, simplemente estoy describiendo su comportamiento.
De mi experiencia he de destacar la gran sensación de calma que produce conducir un camión por carretera. La zona de carga provoca un aislamiento fenomenal contra los “pringaos” que te vienen pegados al culo. En cambio, en un turismo este aislamiento no existe y aparece una sensación de estrés que desaparece en cuanto el “pringao” se va.
Por otro lado, existe una mala costumbre en los conductores que asocia camión con lento y turismo con rápido. Esto provoca que si un turismo circula por ejemplo a 40 Km/h por una zona de 50 Km/h, reciba constantes pitadas, insultos, etc sin sentido alguno. Quise probar esta situación con el camión y he conseguido probar la existencia de esta mala costumbre. Circular con un camión a la velocidad mínima de la vía es una gozada porque nadie te pita ni te insulta. Es una sensación agradable de libertad, de poder conducir como uno quiera, por supuesto, respetando las normas (que es de lo que se trata). ¿Porqué circular con un turismo a 40 Km/h te insultan y con un camión no?. Es algo que no comprenderé nunca. Sólo se me ocurre que la inteligencia de los conductores es prácticamente nula y que por ahí pueden venir los tiros.