Nuevo atropello mortal en la N-550.

25-Febrero-2009

Desgraciadamente esta semana ha ocurrido un trágico suceso en Oroso. Un peatón fue atropellado aproximadamente a las 7 y media de la mañana por una furgoneta que se dirigía en sentido Santiago, y al que previamente había esquivado otro usuario de la vía. La zona del evento es una zona con un doble carril de circulación y en las inmediaciones del cruce con la carretera que lleva a Trazo. Es una zona en la que se circula muy rápido, de hecho, si no recuerdo mal la velocidad máxima en ese punto es la velocidad máxima de la vía (100 km/h), aunque como es obvio casi nadie lo respeta y es muy normal ver vehículos a más velocidad. No obstante, no es una zona apta para peatones. La iluminación es nula a esas horas de la mañana y el arcén es prácticamente inexistente. Al parecer el peatón invadió la carretera, pero no está nada claro. Yo lo vi tristemente tendido sobre el carril de la derecha y cubierto con una especie de sábana blanca. Descanse en paz.
Pero este suceso tan trágico es muy común en las carreteras gallegas. Yo mismo me he sorprendido varias veces al encontrarme peatones andando por el arcén, sin visibilidad alguna y sin portar el obligatorio chaleco reflectante. Puede parece una tontería (y de hecho no es la última moda que digamos), pero permite ver al peatón con mucha antelación. Seguro que muchos piensan que no pasa nada por andar unos pocos metros hasta su destino, pero es justo en ese momento cuando son más vulnerables. Un turismo puede invadir el arcén por incontables motivos. Si el conductor no ve nada por el arcén, lo utilizará para salvar una situación de peligro y si por casualidad (y no es tanta casualidad como demuestran las cifras de atropellos) va algún peatón por este sin anunciar su presencia, se lo llevará por delante. ¿A que las prendas reflectantes de la Guardia Civil se ven muy bien desde lejos, incluso de día?. Pues a eso me refiero.
El peatón también debe tener muy en cuenta que no se puede confiar en el conductor, y por lo tanto no deberían dejar su vida en manos de estos irresponsables. ¿Porque los conductores invaden los arcenes sin motivo alguno? ¿Tan complicado es llevar el coche entre dos líneas blancas? La respuesta a estas preguntas es muy simple: porque no están capacitados para conducir, ni siquiera el carrito del supermercado. Pero lo más grave e indignante es que las autoridades miran para otro lado: sólo interesa sancionar por exceso de velocidad o por embriaguez, es decir, lo que da dinero.
La N-550 no es una carretera ajena a estos sucesos tal y como lo corroboran las flores y las cruces que los familiares de los atropellados colocan en el fatídico lugar en el que éstos perdieron la vida. Desde aquí quiero enviar un cálido abrazo a estas personas.