N550: Tramo La Coruña-Cruce con la A-6 (Cambre).

20-Febrero-2009

La nacional 550 nace en La Coruña, concretamente a partir de la Avenida de Alfonso Molina, que es la principal vía de entrada y salida de La Coruña (y casi la única). Este es uno de los peores tramos de la N550. Hasta Cambre, discurre casi en su totalidad por suelo urbano, en el que la velocidad está limitada a 50 km/h (y creo que en algunos tramos a 40 Km/h). El que la velocidad esté limitada a 50 Km/h no es malo siempre y cuando no haya impedimentos que obliguen a circular más despacio. Y esto es precisamente lo que ocurre en este tramo tan tortuoso.
Los semáforos son interminables, algunos sin sentido y colocados en cruces en los que no pasa ni un alma. A veces te da la sensación de estar haciendo el tonto. Pero aún desespera más que los tiempos de estos semáforos sean más elevados de lo normal. Por ejemplo, el famoso semáforo de Órdenes tarda menos en abrir que muchos de los semáforos de este tramo (y de alguno de los sin sentido).
En los últimos años esta zona ha incrementado notablemente su número de residentes, sobre todo por que la gente ha ido huyendo de los precios prohibitivos de la ciudad. Podemos encontrar varias urbanizaciones y múltiples bloques de edificios. Lógicamente esta es la causa principal de que haya tantos semáforos: uno por paso de cebra y los pasos de cebra están muy seguidos. A mi particularmente nunca me ha gustado esta zona. Me parece bastante fea y desordenada.
Como habrá podido intuir el lector, con esta tasa demográfica los atascos son muy comunes. Tan comunes que si quieres llegar a Santiago por esta carretera hay que tragase el atasco hasta la salida de Vilaboa. No sabría decir con certeza cual es la mejor hora para pasar porque un día puedes pasar más o menos bien a una hora y al día siguiente a la misma hora te puedes encontrar con un pollo monumental. Pero yo creo que entre las 8:00 de la mañana y las 20:00 de la tarde es la franja horaria a evitar. Alguna vez he podido pasar bastante bien a eso de las 4 de la tarde, pero como decía antes no siempre pasa.
Tras salir de Vilaboa, se enlaza con la zona del aeropuerto de Alvedro, al que hay rodear: un kilómetro de ida y otro de vuelta. Es decir, que perdemos 2 kilómetros tontamente porque el que pagó la carretera no le dio la gana de hacer un túnel. Realmente la situación de este aeropuerto roza el esperpento. En lugar de tener un aeropuerto de categoría en Galicia, tenemos 3 malos. Pero esto es otro tema.
Después de bordear el aeropuerto, toca bajar hasta Sigrás. Toda esta zona sigue estando limitada a 50, pero se pasa muy bien porque no hay semáforos; sólo hay cruces y siempre tendremos prioridad. Esta zona en lugar de ser residencial es industrial, pues está rodeada de naves. En Sigrás hay un semáforo bastante asqueroso para regular el cruce con la carretera que permite ir a Cambre centro, pero casi siempre lo pasaremos en verde. Después de este semáforo llegaremos al cruce con la A-6 o autovía La Coruña-Benavente.
En todo este tramo el adelantamiento es imposible, salvo en una de las rectas del aeropuerto. Si tuviese que definir este tramo con palabras díría: paciencia y resignación.
Normalmente no se utiliza este tramo para ir a Santiago, sino que se utiliza una alternativa, que es la autopista AP-9, que también parte de Alfonso Molina. Lo malo es que es de pago. Sin embargo, el peaje de A Barcala será “gratuito” dentro de poco (lo pagará la Xunta, o sea nosotros los contribuyentes) y puede ser una alternativa muy interesante. Estaremos atentos a cuando esto ocurra.


Manolo y Benito en la A-6.

12-Febrero-2009

Aunque la A-6 no es objetivo de este blog, no puedo resistirme a comentar la gran chapuzada que han hecho en esta autovía. Además, algunos usuarios acceden a la N-550 desde la A-6, así que de alguna manera existe una justificación para hablar de ella.
Ver publicado en el periódico la adjudicación de la reforma y refuerzo del firme de la autovía A-6 entre Betanzos y Arteixo me produjo una grata sorpresa. La A-6 es para mi la mejor vía de comunicación de Galicia y hace unos años la utilizaba a diario. Sin embargo el tramo Betanzos-Arteixo no era ni mucho menos un tramo necesitado de reforma. Si, había unos cuantos baches y surcos creados por los vehículos pesados, pero eran pocos. Yo creo que el tramo aún aguantaba, pero si lo arreglaban genial. De hecho el arreglo que hicieron a la altura de Baamonde era la envidia del resto.
Por reforma del firme entendí que sustituirían el asfalto existente, reforzarían la base para evitar la aparición de surcos y por último volverían a asfaltar, eso sí, manteniendo el mismo tipo de asfalto poroso típico de las autopistas. Pero cuando vi los trabajos terminados (ver “Un paseo por la A-6″) mi grata sorpresa se convirtió en auténtica indignación. Resulta que refuerzo del firme es un simple rebacheado, tan simple como patético:

  • El tapado de baches no es tal. Donde no había baches los crearon y donde los había ahora son baches hacia arriba. El tramo Betanzos-Arteixo parece una sucesión contínua de bandas rugosas en el carril de la derecha. No me extraña en absoluto que muchos conductores opten por circular por el carril de la izquierda como si éste fuese el único. De hecho parece que es el único transitable. Pero es que los trozos que “repararon” tienen un firme mas malo (parece que no conocen las apisonadoras) que el de cualquier carreiro. Hay trozos que ocupan todo el carril de la derecha y otros sólo la mitad del carril. En longitud no son muchos metros, pero los trozos en algunas zonas están muy seguidos.
  • Los trabajos los hicieron con un asfalto que retiene el agua cuando llueve. Esto provoca que en los trozos nuevos se acumule el agua y por momentos deje de ser una autovía. El drenaje se lo han cargado. Los camiones levantan tanta agua que es difícil verlos si no llevan puestas las luces. Y no digamos cuando la circulación es nocturna.
  • Al cambiar el tipo de asfalto, el ruido de rodadura generado por los vehículos es mucho más alto. Esto provoca más ruido en el entorno (casas, montes, etc), pero claro, sólo en los pequeños trozos de asfalto nuevo. El traqueteo recuerda al de los antiguos trenes a vapor.

Como muestra de la chapuza pongo un ejemplo. Es tal la cantidad de baches que han generado que cada 15 días he de reponer la presión de los neumáticos. Antes de esto, casi nunca tenía que retocar la presión y ahora la tengo que aumentar cada 15 días en todos los neumáticos del coche.
En definitiva, una auténtica chapuza. Tengo muchas ganas de saber qué empresa ha hecho los trabajos: ¿Manolo y compañía?, ¿Manolo y Benito Corporeision?, ¿Pepe Gotera y Otilio?. Intentaré averiguarlo.


Un paseo por la A-6

25-Septiembre-2008

Recientemente he tenido que desplazarme hasta Lugo por la A-6. La A-6 es una autovía que enlaza La Coruña con Madrid, cuya construcción se inició en la última legislatura de Felipe González y se finalizó en la época de Aznar. Es una autovía de bastante calidad, al menos entre La Coruña y Lugo.
No era la primera vez que iba por este trazado. Esta vez mi reto era conseguir un consumo menor que el de la última vez que fui; y de hecho lo conseguí. Aproximadamente realicé 230 kilómetros, entre ida y vuelta. El consumo total fue de poco más de 7 litros, que haciendo la correspondiente proporción da lugar a 3,2 litros cada 100 kilómetros. No estoy dando las cifras exactas de kilometraje y litros consumidos porque estoy escribiendo de memoria. Así que no está nada mal. Y eso que las autovías y autopistas no son el mejor trazado para conseguir consumos reducidos. Además, es una rebaja de 0,3 litros cada 100 kilómetros respecto al consumo mínimo oficial publicado por la marca del vehículo. La verdad es que no me sorprende porque normalmente consigo consumos por debajo de esta cifra. Me parece increíble que los fabricantes de vehículos no trabajen estos aspectos, pues yo creo que hoy en día se pueden fabricar vehículos con consumos mucho menores que los que se fabrican hoy en día. Y mi coche no es precisamente último modelo, de hecho ya no se fabrica. Fue sustituido tristemente por un modelo con un consumo superior.
Durante este recorrido he observado unas cuantas cosas que me gustaría plasmar en esta entrada.
En esta autovía circulan muchos vehículos pesados, sobre todo transportes de mercancías peligrosas como las cisternas de combustible, aunque hay de todo. Éstas parten desde la refinería de La Coruña cargados hasta los distintos lugares en los que se encuentren las gasolineras. Como no hay otras alternativas, están obligados a circular por este tipo de vía hasta su destino. Se supone que estos camiones tienen un limitador de velocidad y que no pueden rebasar la velocidad de 90 km/h, pues llevan remolque. Recordemos que la velocidad máxima de la autovía para un turismo son 120 km/h, lo que en teoría daría un margen de adelantamiento bastante grande (30 km/h). Pero la realidad no es así. Estos delincuentes llegan a alcanzar 110 km/h en los descensos, y porque el cambio no les da para más, que si no, superarían esta cifra. ¡Muchos llevan productos tan volátiles como la gasolina!. Además, el margen para superarlos se queda en tan sólo 10 km/h. Haciendo cálculos, esto significa que para adelantar a uno de estos delincuentes viales a 120 km/h llevaría unos 7,2 segundos, suponiendo que su longitud sea de unos 20 metros. Si le añadimos los tiempos de las maniobras de cambio de carril, el tiempo podría ser aproximadamente de 15 segundos. Puede parecer poco tiempo, pero es muchísimo, porque normalmente hay turismos circulando a mucha más velocidad (¿ 140 km/h (40 metros por segundo) ?), lo que podría provocar una colisión por alcance durante el adelantamiento. Cualquier persona sensata tomaría la decisión de no adelantar. Pero aquí no termina el asunto. Lo más grave es que si uno quiere circular a 90 km/h, tiene que sufrir los embates de estos delincuentes, que se pegan a escasos metros de la trasera del coche hasta que pueden efectuar el adelantamiento. Y aún encima hacen destellos de luz o hacen sonar su claxon para que corras más. ¿Por qué, si yo no tengo prisa?. Es la misma forma de actuar que tiene un terrorista: como no hagas lo que yo digo, atente a las consecuencias. Y te pegan el coche al culo, o luego cuando te rebasan, intentan echarte fuera de la carretera. Pero ¿por qué?. Yo voy dentro de la ley; soy yo el que conduce y no me interesa ir a otra velocidad. Afortunadamente soy libre y decido mantenerme. Son los terroristas de la carretera, mis enemigos.
Por otro lado, también he observado un comportamiento muy peculiar. Cuando uno circula más o menos a una velocidad de por ejemplo 90 km/h, todo el mundo te adelanta. Por cierto, no recuerdo haber adelantado a nadie durante mi viaje. Pero el hecho curioso es que los vehículos adelantan en oleadas, es decir, que durante un cierto intervalo de tiempo circulas sólo y de repente viene un grupo de vehículos a gran velocidad. Después viene otro intervalo de conducción aislada y luego otra oleada. Es muy raro ver un coche aislado superándote. No se me ocurre ninguna explicación de peso que explique este comportamiento. He pensado que podría ser que los vehículos acceden a la autovía a través de un semáforo, pero no siempre es así. Otras explicaciones que se me ocurren van sobre el terreno de la psicología. Creo que la gente conduce con espíritu competitivo: se trata de llegar antes que el otro, pero no saben explicar el porqué. Intentaré indagar y reflexionar más sobre este comportamiento que ya llevo observando desde hace tiempo.