Esta semana pasada se ha vivido un nuevo episodio esperpéntico en esta vía. Recordemos que la AP-9 es una autopista de peaje que une las ciudades de La Coruña y Vigo. Aunque yo me suelo centrar en la vía paralela N-550, no me resisto a comentar lo que pasó a principios de la semana pasada.
La semana comenzó meteorológicamente muy desapacible, con temperaturas muy cercanas a los cero grados y lluvias muy constantes. Todo ello se debía a un chorro de aire muy frío procedente del norte de Europa. Esta situación se suele dar una o dos veces por invierno. Sin embargo hay que decir que esta vez vino con temperaturas más bajas de lo que es habitual. Esto convirtió las gotas de agua en granizo, y en algunos lugares de baja altura en nieve. De hecho, a mí me tocó conducir entre Órdenes y Sigüeiro bajo agua y copos de nieve que no llegaban a cuajar en ningún momento. Pero la noche del lunes al martes, los charcos de agua se convirtieron en placas de hielo. Algo totalmente lógico, puesto que había 2 grados bajo cero. Yo tuve suerte en mi viaje diario a Santiago, pues en la zona más conflictiva ya habían echado sal, y sólo tuve problemas en la ciudad de Santiago al encontrarme rotondas y calles totalmente congeladas. Más o menos llegué a la misma hora de siempre.
Pero luego me enteré de que los que fueron por la autopista había quedado atrapados durante horas por un choque múltiple de unos 30 vehículos en sentido Santiago y que los que venían a La Coruña tuvieron problemas por culpa de un camión que bloqueaba parte de la vía. La causa de estas colisiones como siempre fue lo meteorológico. Esta vez le tocó al hielo. Es algo que nunca entenderé. ¿Acaso es el hielo el que va conduciendo?. Es el conductor el que tiene la culpa. Pero esto es otra guerra. Al final, lo de siempre: la concesionaria de la autopista (Audasa) se lava las manos y dice que no tiene la culpa y que no va a soltar ni un céntimo.
Toda esta situación me ha hecho reflexionar sobre la elección de utilizar la autopista o utilizar la nacional en mis desplazamientos diarios La Coruña – Santiago de Compostela. Cada vez estoy mucho más convencido de utilizar la nacional, con todos los problemas que esta tiene. Y me vaso en los siguientes puntos:
- La autopista es una opción sólo para ricos. Su alto precio (ida más vuelta) la convierte en una opción inviable. Pero este precio podría considerarse barato si realmente se compensase en otros aspectos. Pero tristemente no es así tal y como muestro en los siguientes puntos.
- Si el precio del peaje lo pudiese compensar con el hecho de que el coche vaya a consumir menos ya no sería tan caro. Pero la realidad es totalmente distinta. Las autopistas incrementan notablemente el consumo del vehículo; y sobre todo esta, que es un continuo subir y bajar.
- Si pudiese amortizar parte del precio del peaje con el beneficio de llegar antes a mi destino, sería menos caro. Pero desgraciadamente, para mi no es así. Para coger la entrada de la autopista he de dar un rodeo de unos 15 kilómetros y sino la tomo al principio a mitad de recorrido (Órdenes) tengo otra oportunidad con un rodeo de unos 5 kilómetros más o menos. O sea, que al final no gano tiempo. Por la nacional con tráfico normal el tiempo que invierto son 75 minutos tanto de ida como de vuelta y siempre respetando los límites de velocidad. La misma cantidad de kilómetros por autopista calculo que me podría llevar sesenta y pocos minutos (y que no es mi caso) sin tener en cuenta el tiempo invertido en las colas de los peajes.
- ¿Y si pudiese amortizar parte del peaje con más seguridad?. Esta es otra de las grandes falacias sobre las autopistas. A cualquiera que se le pregunte sobre ello va a contestar que son más seguras. En mi opinión las autopistas y las autovías son tan seguras como las otras carreteras, es decir, no son seguras. Además, en ellas impera la dictadura del “o corres o te paso por encima” (en el mejor de los casos te pitan o te insultan). Es decir, que no puedes conducir con libertad. Otro ejemplo de seguridad lo he contado anteriormente: lo choques en cadena siempre son culpa de la niebla que no se aparta, de la lluvia que deja charcos y del hielo por que no se ve. Pero a nadie se le ocurre circular más despacio. “¿Para qué?. Voy por una autopista; no puede pasar nada; es una vía muy segura”. Pues que sigan así.
- “Y si me pasa cualquier cosa, tengo el ticket para reclamar”. Adelante, otros ya lo han intentado y han tenido que comerse el marrón. Audasa siempre te va a decir lo siguiente: Denúncieme. Y con suerte para dentro de 3 años sale el juicio y que seguramente lo ganarán con su equipo jurídico vs. tu abogado. Olvídese, usted no tiene derechos.
Entonces, si pagas y no obtienes algo a mayores sobre las vías alternativas ¿Por qué hay que pagar?. ¡Ah!. Es cierto, porque te lo paga la empresa. Pues yo lo tengo claro, adiós AP-9 adiós.
20-Diciembre-2008 a las 10:50
Acabo de reler esta entrada. E recomendoche a lectura deste BLOG : http://www.autopistasdelatlantico.com.
Estou dacordo en que hai que adaptar a velocidade as condicións meteorolóxicas pero o que aconteceu o 2-12-2008, foi o seguinte
DIA SOLEADO (Aparentemente) NORMAL: a miña muller colle a autoestrada dirección Ferrol as 7:30 AM. Desde as 6. AM xa hai xente accidentada no km. 42 á altura de Ordes. Na entrada de Sigüeiro hai un panel luminoso que non informa do accidente nen das placas de xeo. Non cortan a autoestrada.
Uns minutos despois de entrar na AP-9 a miña muller circula correctamente a algo menos de 120 km/h, garda unha enorme distancia de seguridade, durante un tramo de case 1 km tenta frear, neumaticos Michelin cambiados hai 15 dias, freos ABS , EPS non serven de nada, o coche estrelase contra outro coche (que estaba completamente virado, da-lle de frente) e a miña muller remata coa coluna vertebral rota.
E ves ti sen saber nada e a culpa é dos conductores?
Pois que saibas que incluso a 50 km/h era imposible frear nese tramo. Máis de 40 veiculos implicados.
Non podes falar sen oñecemento de causa!
O xeo non se via. Non chovia, non granizaba e a xente estrelaba-se sen poder sequera frear un pouco. Agardo que a ti nunca che pase iso.
A miña muller caeu depois de sair do coche, no firme da autoestrada era imposible camiñar. Os que estaban ali sabe-no. Na AP-9 paga-se unha peaxe para poder circular até a 120 km/hora, se hai placas de xeo deben cortar o tráfico.
Miguel. Sigüeiro
23-Diciembre-2008 a las 7:52
Síntoo moito pola túa muller. Sen embargo, case 120 Km/h é unha tolemia se se me permite. Hoxe en día case todos os coches traen un termómetro que indica a temperatura exterior. Só hay que pensar que si choveo recentemente e hay 3 o catro grados baixo cero, o lóxico é que haxa xeo. Tiña que haber ido moito máis despacio. Ademais seguro que era de noite o cal a 120 as luces de curto alcance non son suficientes e as antiniebla no estan permitidas nesas condicións (aínda que non serven para nada). Outra cousa. Se veu conductores accidentados era outro motivo para ir máis despacio. A culpa non pode ser nunca das inclemencias meteorolóxicas.
Nas autopistas non se paga por ir a 120. 120 km/h só e un límite cando as condicións son favorables ó 100%. O reglamento de circulación establece que o conductor debe circular a unha velocidade tal que permita deterse no caso de calquera circunstancia. Non o comparto pero é o que hai. Penso que a túa muller debería haber tomado máis precaucións. En Órdes sempre pasan estas cousas todos os invernos. Tamén e algo que hai que saber. Con mal tempo, para min é peor a AP-9 que a nacional.